Estoy completamente de acuerdo con lo expuesto por D. Luis.

El pobre "naufrago", por su edad, probablemente no sabría medir la gravedad de lo que estaba haciendo pero eso no quita para que, como extranjero, no figure indiscriminadamente en las estadísticas de los rescates a embarcaciones.
De proliferar los salvamentos que se hacen a "banderas extranjeras",(sean o no españoles los propietarios) tendremos que pagar los que "sufrimos" el pabellón español las consecuencias con exigencias de nuevas obligaciones que, aunque puedan ser absurdas, solo tendremos que cumplir nosotros y no los otros.
Pepe