Re: Real Decreto que se está ultimando sobre la náutica de recreo
Parafraseando a nuestro querido presi sr. Rajoy: "Mi opinión -que es la mía-", es que los requisitos y atribuciones de los títulos -en general- están poco adaptados a la realidad de la navegación deportiva y mucho menos a las tecnologías del S XXI.
Me explico un poco; cuando me saque el PY a primeros de los 80, para ir a las Baleares era necesario aclararse con las cartas y rumbos sobre el papel. Hoy en día -nos guste o no y desde el estricto punto de vista de la navegación- cualquier patán (como yo) que sepa darle al botón ON del plotter puede dar la vuelta al mundo sin perderse.
Las previsiones meteo han mejorado de forma espectacular. Actualmente, quien no quiere navegar con más de F4 en sus vacaciones por el Mediterráneo sólo ha de consultar la red con su iPad o smartphone y esperar hasta que los vientos le sean propicios.
La seguridad basada en balsas, bengalas y llamadas por radio pierde sentido día a día en el mundo del AIS y las comunicaciones planetarias vía satélite.
La navegación ha perdido su misticismo y el argumento de que la electrónica puede fallar (tan cierto como que una carta de papel puede salir volando por la borda) se va arrinconando paulatinamente a medida que los precios de todos los equipos de navegación van bajando hasta hacerse banales en cualquier eslora.
¿Qué queda del viejo concepto de seguridad?. Hay tres aspectos para mi importantes y que apenas se mencionan en los títulos. Uno es la navegación nocturna. Al margen de ir más o menos lejos de la costa, navegar de noche creo que debería estar sujeto a cierto tiempo de experiencia con cualquier título.
Otro tema que no se contempla es la estacionalidad. No tiene nada que ver navegar lejos (y cerca) de la costa en julio que en febrero. Creo que se debería diferenciar este concepto en las titulaciones y en los equipos.
En las titulaciones tampoco se habla sobre la tripulación. No es lo mismo hacer una travesía veraniega de 300 millas mar adentro con el PER en un barco tripulado por cinco adultos con experiencia, que hacer la misma travesía en enero con tu pareja y niños que no saben navegar.
Como digo al principio, el problema que les veo a las titulaciones ESP es lo lejos que están de la realidad de la moderna navegación deportiva.
Preverlo y regularlo todo por escrito es imposible. Tarde o temprano se ha de confiar en el sentido común. Y ante la disyuntiva, prefiero confiar en el sentido común de los navegantes que en el de los funcionarios de la DGMM. Adelante con las liberalizaciones en los títulos y equipos.
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