Nos fuimos porque si esperábamos a las siete y media se nos iba a hacer de noche en el camino y además la callada no nos hacía mucha ilusión. Por la mañana estuvimos tomando una cañita y preguntamos por tí a Carlos y Bob pero habías salido, así que no te pudimos saludar. Después en el agua no te vimos.
Hay que hacer una pachanga un día de estos.
Saludos.
