Esta regata fue un caos para mi. Llegué tarde mal y a rastras a todas partes: a preparar el barco, a las cañas, a la salida y a la llegada. Y lo peor es que desde las siete de la mañana ya estaba en pie

(esto de regatear con churumbeles tiene sus cosas)
Os vi en el agua, pero de lejos, mientras apañabamos el pujamen de mayor 3 minutos antes de la salida (cosa que se hacía en un minuto, junto a las veinte cosas pendientes más, y no merecía la pena ponerse a ello antes, total... mientras vamos a motor

)