Uno de los barcos que compré era de autoconstrucción, e hice parte del traslado con el dueño y constructor, estupenda persona por cierto. Si tu te preocupas, él se obsesionaba, precisamente porque había construido cada uno de los rincones de ese velero, y conocía hasta cada soldadura. Sabía todo lo que podía fallar, y conocía cada ruido del barco.
Cuando a media travesía me pasó la caña como símbolo de que a partir de ahí el barco era mío, sintió tal alivio de tanta tensión contenida en años, que la expresión de su cara cambió. Entonces yo pensé si debía empezar a preocuparme...
Sabiendo que tienes conocimientos, destrezas y recursos mas que de sobra, te diré que a mi me va bien y me relaja:
- Llevar un elemento importante de seguridad, para el peor caso.
- Barco no muy viejo (que no muy antiguo), material no muy viejo.
- Simplificar, simplificar simplificar... el barco y la navegación.
