Ignius, una pregunta: ¿¿has tenido alguna vez un percance serio, serio??
Si la respuesta es que sí, pues tienes toda la razón para "no relajarte" y intentar que no se vuelva a producir.
Si la respuesta es que no, te hace falta una dosis de autoconfianza. Y tienes motivos para tomarte esa dosis sin prescripciçon facultativa ni na. Por varias razones, según has comentado:
-sabes navegar, no te quepa duda.
-conoces tu barco al dedillo, se puede estropear algo evidentemente, pero es que, hasta la fecha, aún no se ha inventado el avisador de futuras averías.
-conoces tus puertos, tus vientos, tus rutas, etc.
-planificas las travesías con puertos alternativos en caso de mal tiempo.
-llevas comida y bebida para aguantar un hipotético y dilatado periodo en el mar
-llevas algunos repuestos de lo que se suele averiar.
-los elementos de seguridad funcionan todos.
¿qué más quieres?
No creo que se pueda pedir/buscar una seguridad absoluta y total. Hay una cierta cuota de aventura en la navegación y eso es lo que la hace tan agradable y beneficiosa para la salud. Tienes que aceptar mentalmente esta parte de aventura y riesgo que hay en el mar y saber que estás expuesto, como cualquiera, a sufrir algo que no estaba previsto.
Lo que pasa es que tú con tu actitud responsable lo estás minimizando enormemente.
Pero navegando el riesgo cero no existe, es imposible. El mar nunca es el mismo dos veces.
Acéptalo, asegura todo lo que está en tu mano y disfruta de tu barco y el mar.
Cuando antes aceptes la situación...antes volverás a disfrutar


