En alguna ocasión he hecho justo lo contrario. Los asimétricos pierden eficacia en rumbos excesivamente abiertos pero con viento fresco tienen la ventaja de ser más pequeños y ser más manejables. A partir de 150º de ángulo de viento rinde más un asimimétrico atangonado que sin atangonar, se mueve menos, y no corres el riesgo de que te monte el "caramelo" en el estay.
Saludos cordiales
