Va un hombre paseando por el bosque cuando de pronto oye:
- ¡Eh tu!
Mira y no ve a nadie. Sigue caminando y vuelve a oir
- ¡¡¡Si, a ti!!!
El hombre localiza el sonido y ve que es un sapo
- ¡Hostias!, ¡¡¡un sapo que habla!!!
Lo coje en sus manos y el sapo le dice, con voz acaramenlada:
- No soy un sapo, soy una bellísima doncella que fue encantada por la una pérfida bruja envidiosa de mi belleza, pero si me das un beso se romperá el hechizo y me convertiré en una bella mujer y estaré a tu disposición para complacerte en todo lo que desees ...
El hombre se lo mira y se coloca el sapo en el bolsillo. El sapo le grita:
- ¡¡¡eh!!! ¡dame el beso!
a lo que el hombre responde:
- Mira, me lo he pensado bien. Prefiero tener un sapo que habla que una mujer que sólo me traerá dolores de cabeza ...
