Verano feliz,pasado en la mar.

Hoy es el primer dia en no ir aprovecho para despachar y a las cuatro de la madrugada vuelvo a salir si el SW me lo permite.
Como siempre el verano da paso al otoño, una estación intermedia creada para aclimatar, mentalizar y dar tiempo a cavar las trincheras a los mariñeiros a la espera del terrible enemigo al que ningún humano ha podido ni podrá vencer solo el paso del tiempo lo consigue,el invierno.
Ablanda a los mas duros, curte a los blandos, convierte en hombres a niños y hace llorar como mujeres a hombretones valientes no viendo al diablo delante si no viéndose dentro del, dentro de su maléfico reino,porque cuando el mar se enfada nada lo para, nada lo desafia,solo podemos admirar desde tierra su magnifico e increíble poder o sufrirlo y sentirlo en todo nuestro ser si por desdicha estamos en la mar.
En este foro he leído a muchos jabatos que se lo comen pero mis ojos nunca han visto a ninguno de esos héroes de leyenda, mis ojos solo han visto como destrozaba a seres humanos de carne y hueso a algunos lenta y refinadamente, destrozando sus espaldas, sus piernas arrugando prematuramente sus caras e hinchando y destrozando sus manos, otras se los lleva de forma fulgurante.
Porque pelear entonces una batalla perdida ya de antemano, alguna oportunidad tuve de abandonar este mundo e incluso lo hice por unos meses pero es una puta condena, un maldito cáncer que extendido por todo mi cuerpo no tiene cura,esa lucha es mi vida.
Ya de muy niño mi madre me llevaba a sus orillas a ayudarla a recoger la "xebra" y el "patexo" con el que abonar las tierras, alguna también me llevo cuando iba a mariscar,las historias de mi abuelo....oder como las contaba sobre todo cuando ya había tomado su media botellita de medicina y con aquel Celtas en la comisura de los labios me subía al cielo y después me bajaba al infierno sentado en aquella silla escuchándolo con la boca abierta y los ojos abiertos como platos escuchando la terrible pelea que había tenido con aquel monstruo de las profundidades llamado congrio o como había burlado a las terribles olas persiguiendo a la escurridiza robaliza.
Esperaba a mi padre en el muelle y desde este agitaba los brazos como un loco tan pronto divisaba el barquito dar la vuelta al espigon aquel hombre que se caso con dos mil pesetas en el bolsillo y que con dos hijos logro tener su casa y su barquito a base de salir a la mar y trabajar como un animal, lo tengo visto llegar tan cansado de la mar que no podía ni comer, caía como un árbol recién cortado en la cama y antes de tocarla ya estaba durmiendo.
Uno de los mayores placeres de mi vida han sido poder trabajar a su lado lo que me ha echo admirarlo muchísimo mas, su templanza y paciencia en los momentos mas delicados nos salvo la vida en mas de una ocasión.
Ahora ya tengo algunos años y soy ese bicho raro que sale solo al mar pero como me dijo ayer mismo una señora desde el muelle:
¿Sales solo?.
Si.
Bueno, ti eres un mariñeiro de toda a vida.
Si, supongo que si y solo disfruto del ruido del motor que se acaba convirtiendo en música celestial para mis oídos, allí derramo a solas mis lagrimas saladas y también mis risas.
La alegría que siento cuando subo una buena pesca no puedo describirla con palabras, allí a solas bailo sobre cubierta de alegría, regreso a tierra nervioso, ansioso de meterlo en la lonja orgulloso de mi mismo y al llegar a casa le describo el día a a mi padre a la Almiranta con una sonrisa.
Es una pobre y sencilla vida como podeis leer,seguramente anodina y simplona para la mayoria, pero es que yo soy mas simple que el mecanismo de un lapiz camaradas.
Como siempre me he enrollado con mis historias, un fuerte abrazo camarada Pixueto, tu tampoco cambies compañero y cuídate un montón por esos mares.
