Dos pulgas que salen para ir al teatro, y le dice la una a la otra:
- ¿ Vamos andando o cogemos un perro ?
Era un tio tan tonto tan tonto que después de muchas Semanas Santas cantándole Saetas al paso de peatones, decidió retirarse al campo a mirarse por el bujerillo de la picha por si los huevos tenían pollitos.


