Pues yo si brindo.
Brindo por aquellos que se juegan el tipo en la mar, no para traernos pescado fresco a nuestras mesas, sino para ganarse sus propias alubias.
Lamento que la factura que pasa el mar sea tan cara, y de vez en cuando se cobre alguna vida.
Descansen en paz y tengan buena travesía.
Y por los que continúan faenando a pesar de todo, levanto la copa en su honor.
