Buen marco para sus palabras. Un barrio normal, el escenario habitual de tanto sufrimiento silencioso... y de tanta tragedia silenciada. Gente corriente deambulando alrededor... quizás buscando un huequecito en la cámara... una décima de segundo de protagonismo. Un fondo de carencias y la abnegación de los perdedores de siempre.
Hoy me ha gustado Reverte, sí señor.
(¿De dónde sacaría los calcetines?)
Salud,
