No tengo barco, pero navego asiduademente.
He seguido este Hilo, con curiosidad primero, con perplejidad después, con tristeza en tercer lugar y con resignación de vivir en la mierda de Sociedad en la que vivo, en último lugar.
Se me cruzan 2 reflexioens tristes en estos momentos. La primera, obvia, es que espero no tener la desgracia de morirme en la mar, la segunda y más triste aún, si eso me sucede, espero que mi cuerpo flotando no se cruce con algunos cofrades de esta taberna.
Creo que ni yo, ni mi familia lo mereceríamos...
Brindis... pero sólo para algun@s.