He conocido alguna experiencia al respecto,personalmente no la he vivido.
Me he encontrado con las dos posiciones mas extremas.
Los que están encantados;los que se equivocarón y ahora no quieren ver un barco ni en pintura.
Piénsalo,a veces las ganas de tener un buen barco nos lleva a este planteamiento ,pero al final ,como se ha dicho, hemos perdido una casa buena para comprar una mala ,porque acabamos no navegando.
Prueba y luego toma la decisión,no vaya a ser que perdamos un navegante.
Gracias por las copas.
