Si consigues encontrar un barco igual al tuyo con potencia igual o superior a la que pretendes instalar, saca una copia de la documentación o solicítala en Capitanía y expón el problema antes de gastarte el dinero.
Yo tenía instalado en mi barco un motor de 70 hp, compré uno de 100 y me dijeron que no lo podía instalar, a no ser que del astillero me certificaran que se podía, o bien, que un ingeniero naval me certificase mediante un proyecto que el casco admitía esa potencia. La solución la encontré en la misma documentación de mi propio barco, que en su documentación decía que la potencia máxima admitida eran aquellos 70 hp, pero que en su hoja de asiento figuraba haber tenido instalado un motor de 160 caballazos. No hubo problemas y ahora tengo los cien corceles rumiando en el establo.

