Vengo de Sada y estoy un tanto extrañado de que no hay prácticamente nadie que haya ido por allí aunque sea a dar una vuelta. Es cierto que hace frío y el día no invita pero...
Parece que la organización canalizó los barcos a Marina Sada. Pero es que los barcos no tienen motor y en esa marina parece que no dan remolques, por lo que han ido ayudando a atracar los espontáneos con zodiacs y demás. La realidad es que, por lo que cuentan los locales, nadie ha sabido reaccionar ante la llegada de todos estos fieras. Quedan unos 20 por llegar según comentan las novias y amig@s de los skippers que han llegado para acompañarlos.
Otros han venido por tierra.
En fin, que se les ve un tanto solos y despistados.
Hablando con Miguel el de Cadenote, un poco el padre del mundo de la vela en Sada, me confirma que es flipante que nadie del ayuntamiento u otras instancias se haya dignado aparecer por allí para brindar un poco de apoyo. Al parecer, tampoco la organización de la regata ha hecho un buen trabajo.
En fin, que todo parece muy improvisado.
El único hotel que hay en Sada ha cerrado (concurso de acreedores, como no) y los patrones están desperdigados por apartamentos y demás alternativas que han ido encontrando.
Son los navegantes los que hacen piña entre ellos aún siendo rivales.
Si la salida es el próximo martes aún queda tiempo para reaccionar y darles apoyo y calor a estos magníficos locos.
Espero que así sea.
Mientras tanto, un brindis por ellos


