Yo creo que se trata de encontrar tu punto de equilibrio.
Al poco de pasarme a la vela ya quería uno más grande que mi Geisha pero ahora que nos vamos conociendo y he aprendido un poquito creo que tengo suficiente barco para una temporada, mas gasto no podría asumir y no creo que me hiciera más feliz.
Hay días en los que no puedo salir porque no quiero maltratarla y me vendrían bien un par de metros más pero esos días aprovecho para mimarla un poquito haciendo y deshaciendo nudos.
Ya no miro con envidia a los paquebotes que me rebasan aunque sigo maldiciendo a los que me zarandean y tiran la cerveza

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Al principio mi amada no viraba, no ceñía, se quedaba quieta tomando el sol y yo siempre le echaba la culpa de todo, un año después (y con unos arreglos en las velas) ya soy el rey de los mares y aguanto la caña con un cabito.

Mis próximas metas son alejarme un poco más de la costa, acostumbrarme más a la escora y quizá empezar con el spi.
Buena mar
