
La verdad es que los gastos y los quebraderos sobre si estará todo bien en el barco ( en mi pantalán los inviernos son duros) a veces te dejan temblando, pero para mi compensa con creces.
Ahora estoy esperando a que venga mi recién comprado puma 26 de Tarragona y estas semanas están siendo larguísimaaaaaaaaaaas. Mi mañana de fin de semana no es la misma desde que ya no está mi pequeñín beneteau piranha ( vendido) y hasta que llegue el Miussi III mi corazón estará partido

Sobre el comentario anterior ( el barco) , a mi me pasó lo mismo y aún ahora dudo si el nuevo (8m) me dará tantas alegrías y satisfacciones como el anterior (5,20), todo es más grande para bien y para mal , pero lo de estar dentro de la cabina de pié, el espacio interior, las pedaso velas y el navegar del puma 26 ( cuando lo probé en Tarragona) me han dejado alucinado ( a la mujer y las hijas ya no te cuento). Espero que el veneno del cambio de eslora no te vuelva a picar....
Un saludo a todos
