-¡Hombre, Manolo!, y tu qué, ¿tan vago como siempre?.
-Que vá, que vá, ahora tengo trabajo...
-¿No me digas, y en qué trabajas?
-Me dedico a coger caracoles...
-¿Y coges muchos?.
-Calla, calla, que ayer se me escapó el primero...
-¿Y tu en qué trabajas?
-Yo me dedico ahora a la joyería.
-¿A la joyería?, y donde tienes la joyería?
-Pues donde va a ser, en el cementerio, allí jago los joyos pa enterrá los muellllltos.
