¿pero nadie reconoce al abuelo negro de perilla blanca que aparece en los dos primeros minutos sentado en la barra sonriente?
La verdad es que aunque sea rosa romanticón, mola. La tia se lo curra, es como los barcos, que aunque a vecesparezcan sordos se enteran de todo lo que les haces, solo hay que trabajáselos pa que te quieran
