¡Onions, Santiago!.
Empecé con el modelismo estático casi cuando hice la primera comunión, de ahí con trece años mi primer Yeyito (175 Pesetas, aún conservo la caja), y mi primer motor, un zom (1.600, pts), luego una legión de Smousen, Star, y un sin fin de alas de combate. Mias fueron las primeras alas de combate de poliestireno expandido que se vieron en Andalucía, concretamente en 1.980, en la primera copa de aeromodelismo de Andalucía, celebrada en Granada. Sacamos las plantillas de una miniatura de la revista francesa MRA, y el modelo fue el del subcampeón del mundo de ese año. Eso y que llevávamos motores Super Tigre X15 alimentados con tetinas de chupete hizo que causáramos sensación, los motores daban un sonido nunca antes escuchado en un campo de vuelo.
Luego, por motivos laborales, tuve que dejarlo un tiempo, volviendo luego al RC, que oo tengo momentaneamente aparcado.
En Huelva, con un buen amigo que falleció este último Febrero, fundé un club que aún funciona, el Plus Ultra, y estoy en trámites con la dirección del club para patrocinar un concurso de promoción en memoria de mi amigo fallecido. Actualmente soy socio del Club Radio Control Sevilla, del que en una época fui secretario en su Junta Directiva.
Y por supuesto, el aeromodelismo es Construir, Volar, Reparar y para algunos tambien Diseñar. Abrir cajas y enganchar piezas, no es aeromodelismo. Hay que construir desde planos.
Y para acabar, en mi apartamente de la playa entre muchos motivos náuticos, hay una vitrina llena de maquetas de aviones en metal, y en mi oficina en mi casa, tendo varios aviones colgados de las paredes.
En fin, que a mi todo lo que corra, sea por tierra, mar o aire, me motiva,

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