Unas rondas

Pues casi se me cae la lagrima de ver que tantos somos los que deseariamos cortar amarras y viajar hasta donde el viento nos lleve, mi caso particular no es ajeno al de la mayoria, la familia, el trabajo, y las dudas en saber si seria un buen navegante, y si mi barco seria suficiente en llegar a la siguiente escala.
En fin, soñar y admirar a aquellos que lo han dejado todo para conciliarse con la libertad de poder ir a cualquier punto del globo.
Algun dia, seguro que lo hago, de momento voy cargando fuerzas por el repeto a la mar.
Saludos.
