No se pasa el arroz, en éstos momentos de grandes dificultades se "pasta" la cartera, y cualquier gasto que no sea de primera necesidad;- entre ellos los que hacen referencia a mantener un barco-, duelen tanto que contrarrestan de forma muy importante su disfrute, al tiempo que te hacen sentir pillado y sin capacidad de reacción salvo que estés dispuesto, simple y llanamente, a regalar barco y amarre....
Compartir barco y amarre con buenos amigos puede ser una buena solución.
Si lo haces es conveniente redactar y aceptar un "reglamento de régimen interior" que regule las normas de uso para evitar abusos y discusiones en el futuro.(reparto de gastos, régimen de provisiones, reparto de prelación de uso con arreglo al calendario, intervención en tareas de mantenimiento, limpieza y orden, visitas y acompañantes en navegaciones compartidas etc,)
Saludos cordiales

