Cruzar el Atlántico en una cáscara de nuez como estas es, simplemente, una heroicidad. Y los héroes no van de tales y lo hacen con una sencillez y un sentido del humor dignos de admiración.
Pero además esta regata está siendo especialmente dura: antes de salir de Sada ya han tenido que pasar condiciones que a la mayoría nos quitarían las ganas de navegar por una temporada, ya no digo de cruzar el Atlántico en solitario.
Por ellos


