Por lo general, la gente rarita es interesante (aunque a veces insoportable).
La mayoría de los genios que han hecho avanzar la civilización, era gente rarita para su tiempo y su entorno.
Desde luego, siempre hay excepciones, pero creo que es innegable que la gente excepcional, no suele ser gente con habilidades sociales.
Por eso, siempre hay que dar una oportunidad al rarito, pese a nuestros prejuicios (los hay que ni beben cerveza).
