El problema es que si quien se tiene que quitar no lo hace, igual el que maniobra para evitar la colisión, tiene que empezar a maniobrar una par de millas antes de que se produzca la situación de peligro.
Vamos, que el mercante poco puede maniobrar en estos casos para evitar una colisión que una embarcación de recreo siempre puede evitar.

