
Puedo comprender el robo por necesidad. Lo que no podré entender jamás es el daño y la crueldad innecesaria.
Lo que traslucen las fotos es un trasfondo no de necesidad sino de frustración y odio.
Lo siento de verdad. Sobretodo por ellos.
Mañana tú tendrás tu barquito reparado y ellos seguirán viviendo en su arroyo de odio y de miseria. ¡Que pena!
Un cordial saludo.
