Pues el sector turístico/náutico español debe estar trepando por las paredes, al borde del pánico. Porque si dejan de venir veleros franceses, alemanes e ingleses por miedo a las multas, VAN A HACER AGUAS POR TODOS LADOS. A ver qué tienen que decir las marinas, que ya se quejaban de la crisis.
Por otro lado, esto significaría que las autoridades españolas extienden la validez de los títulos españoles a cualquier barco, de cualquier bandera. Esto resolvería el problema del título de radio, que ya está contemplado con las titulaciones náuticas españolas.
