Pues yo creo que deberían tirar el puerto nuevo.
Primero porque se ha demostrado que no era necesario, que no hay demanda que lo justifique.
Y segundo y más importante, porque crea una ola que se desplaza hasta el monte de Santoña, debajo de la Virgen, y al rebotar en el acantilado, la onda cambia de dirección hacia el puntal, y lo está haciendo desaparecer. Es un efecto angular como el de la bola en el billar. Os invito a todos a observarlo los días que viento y corriente favorecen su aparición, que son bastantes.
Sobre cuotas no digo nada, ya que las cuotas de los amarres públicos tampoco suelen ser suficientes para pagar la infraestructura y su mantenimiento, y sin embargo casi todo el mundo tiene claro que lo debe asumir el presupuesto de la Comunidad..., de momento.
