Brutal Juanitu... gracias por la investigación! En el país de Nicaragua se han integrado en la sanidad pública, además del agua de mar, otros tratamientos que la medicina ortodoxa no reconocen, como la terapia neural, el reiki o la biodescodificación, entre algunas otras terapias. Probablemente la terapia floral también forme parte de ellas y sea por eso que la Dra. Ilari trate tambien esta terápia.
Yo no me resisto a pensar que la medicina (que no lo médicos que finalmente nos atienden) está de lejos más interesada en el beneficio que en la salud. Yo no soy experto en el tema pero la Dra. Teresa Forcades (y esta sí es monja, doctorada en medicina y teología) tiene un libro titulado "Els crims de les grans indústries farmacéutiques" supongo que habrá la edición en castellano. También da múltiples conferencias sobre el tema, cada uno que piense lo que quiera.


