Dos cuestiones.
La primera, simple. No todos los barcos son un bien de lujo. No puede considerarse un bien de lujo, un pequeño velerito de 6 metros que cuesta menos que una scooter! Hay veleritos muy bonitos, por 5000 €, y eso tiene un coste mínimo en mantenimiento por lo que no puede considerarse un artículo de lujo. Mi moto, vale 11000 €, y eso está más cercano a ser un bien de lujo, aunque la use para trabajar, que un pequeño barquito, por lo que no se debe generalizar. Convengamos, que un barco de 50000 €, en los tiempos en que vivimos, sí que lo es, como también lo es un TV de 65", un todoterreno de 70000 € o una Harley Davidson, un Hag Teuer o incluso un bolso Louis Vuitton. Si no estáis de acuerdo con el término "lujo", al menos llamémoslos "juguetes caros".
La segunda más compleja y es que, luego de 4 páginas, nadie puede explicar a ciencia cierta, por qué el mercado de barcos de ocasión NO obedece las leyes naturales del mercado, la famosa relación oferta-demanda. Es cierto que han bajado, y mucho, pero también es cierto que no bajaron lo que en proporción a la demanda real, deberían haberlo hecho. Según las leyes del mercado, cuando la demanda es nula (cosa que aquí se da), la oferta se desploma, y yo no veo al mercado desplomado. Quitémonos de la cabeza el coste que tenían los barcos usados hace 5 años, porque es otra situación. Si nos abstraemos de la influencia que nos produce, el recordar tiempos pasados o el pensar cuánto le costó al armador su barco actual, los barcos siguen siendo caros, y mucho, aún los que ya han sido amortizado hace muchos años! Es como si el mercado de barcos es, hasta cierto punto, inmune a la demanda.
Con la vivienda hay un posible paralelo, pero con un matiz. Aquí, la demanda actual, por falta de crédito y liquidez, tal como ocurre con los barcos, también se acerca a 0. Sin embargo, debemos considerar que se habla de un bien indispensable, por lo que el mercado de viviendas usadas, no se desploma porque siempre existe la posibilidad de alquilar, y eso evita el malvender, al menos en muchos casos. La gente debe vivir en un sitio, por lo que o compra o alquila, y eso es lo que hace al mercado de la vivienda, un mercado único. Se va manteniendo más o menos a flote por el alquiler. Con los barcos es diferente. Es un artículo de ocio, que se compra si se tiene el dinero y se va algo holgado, si no, no, y hoy en día... quien tiene una situación en la que puede decir, "me sobran 2000 € y me los gasto en un gusto"? Casi nadie.
Esto es lo que hace tan incomprensible, el comportamiento de este mercado tan peculiar
Por cierto, interesantísimo el intercambio tan rico de opiniones que se está leyendo.