Cita:
Originalmente publicado por outpit
Ojo, lee bien mi intervención, he dicho que me conformo con que sea un negocio sostenible, no deficitario.
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Ya, eso sería estupendo en todas las empresas públicas, y en la teoría estoy de acuerdo, pero luego la realidad es otra. Por lo que sea, los directivos de esas empresas son muuuuy a menudo nombrados por sus relaciones con los políticos de los que dependen y, o se dedican a la política (medios de comunicación) o a sacar tajada o ambas cosas. Y acaban gestionando empresas deficitarias que no sirven al interés común sino al de sus gestores y amigos. Hay excepciones, seguro, pero no creo que nadie en este país no sepa a estas alturas cómo funciona esto. Ese es el gran peligro de la gestión pública: que depende de políticos que no no nombran a los gestores por sus capacidades sino por su conveniencia personal o política.