Para todos los que tengáis aerogenerador, un aviso: vigilad muy mucho el estado del anclaje de las palas al rotor.
En el barco de un conocido saltaron dos y no mató a su mujer por quince segundos.

Y cuando digo que no la mató no exagero: una de las palas se clavó en el bimini e hizo una raja de quince centímetros. La otra golpeó exactamente donde estaba sentada ella quince segundos antes.
Unas
