La náutica tiene problemas, que se pueden analizar desde distintas perspectivas : constructores, vendedores, usuarios varios (armadores, arrendatarios...), responsables de seguridad, etc.
Cuando se ha diagnosticado el problema, hay que elegir una solución entre distintas posibles. Y aquí hay un método de análisis que usan habitualmente legisladores, jueces y juristas en general: el
Derecho comparado; se basa en comparar los diversos ordenamientos jurídicos, tomando ideas y modelos del exterior de eficacia ya probada.
Cuando uno se empecina en seguir diferenciándose de todos los que le rodean, está abocado al fracaso...una vez más en nuestro caso.
Parece ser nuestro destino maldito.
