Me apunto a "los escépticos" con la lamentable trayectoria de Paradores (mi madre nació dentro de uno y ahora no puede ni tomarse un vino).
El problema de la política, la administración, y la "puesta en marcha de medidas condujentes a tal o cual cosa..." no son las ideas.
Normalmente las ideas son cojonudas todas.
El problema es
QUIÉN Y CÓMO las pone en marcha.
Porque en función de eso se responde a la pregunta:
¿
QUIÉN, CÓMO y CUÁNDO se paga?
Y la respuesta suele ser: Pagamos "todos", a base de "impuestos", durante "muchos años".
Pero la idea sigue siendo buena.
