La verdad que Cartagena es un puerto a parte de tener una gran solera de más de dos mil, es un lugar con encanto además de una gran flota de cofrades tabernario, no dio tiempo a conocer a todos, pero
Libra fue un buen anfitrión.
Salida temprano, las cinco y media de la mañana, iba con la idea de hacer una navegación prácticamente a motor, pero finalmente se convirtió buena parte de la travesía en una galopada al viento hasta más o menos la altura de Alicante, donde roló el caprichoso a Norte y no hubo más remedio que hacer las últimas horas a motor hasta arribar a Calpe, pero son cosas de este Mediterráneo que es muy voluble.
En Calpe aproveché la nortada para pasar el día 3 tranquilamente fondeado cerca de la bocana del puerto, un buen lugar y muy tranquilo para aprovechar a hacer algunas ñapas de esas que siempre van quedando relegadas en el listado de que eso no es importante, de ahí que ese día, a caballo entre el no se que hacer y más tarde lo haré, fue el momento ideal para tales menudencias.
El día 5 con el norte ya desinflándose, salida tempranito, a motor, en algunos momentos largando el foque por estabilizar un poco el movimiento en medio de la marejadilla residual de lo que sopló en el día de ayer y nada más doblar ls cabos de La Nao y San Antoni, calma chicha y rumbito directo a Valencia, sin apurar mucho las vueltas del motor para llegar a la hora prevista en la que quedé con mis amigos.
Mira por donde en el AIS veo que de Denia ha salido un velero de nombre Aldabra y me llamó la atención porque su nombre es el mismo que el de un velero de un amigo de Bilbao, aunque por el tamaño sabía que no era el mismo y casualidades de la mar ahí que aparece el cofrade
Nalari justo cuando me alcanza en el mismo náutico valenciano.
Ahí va ese video para hacer un poco más ameno lo que cuento.
Salud