Os recuerdo que los reglamentos de regatas siempre dicen que en caso de conflicto prevalece la versión inglesa, con lo que por muy traducidas que estén las cosas al final prevalece el jinglish. Y no es que me guste, pero es así.
Y en el mar el idioma es también el inglés. Mal que nos pese, el tiempo en que dominábamos el mar pasó
