Desgraciadamente, Nelson Mandela, como todo ser humano, era mortal.
Pero su espíritu y sus enseñanzas pueden ser inmortales y permanecer vivos para siempre, si todos y cada uno de nosotros luchamos por que no se olviden.
Espero que Mandela, el hombre, encuentre el descanso merecido, pero que su espíritu quede entre nosotros para siempre, por el bien de la humanidad.
Éstas van por Madiba
