Para los que dejamos el barco sin usar durante los largos meses de invierno, suele suceder que el rodete del transductor de la corredera se llena de caracolillo y que, en consecuencia, deja de funcionar. Es tal la agresión que sufre que incluso me han roto una de las palas del citado rodete y, aún limpio, me ha dejado de funcionar. Con lo cual, he tenido que comprar uno por valor de casi 70 euros

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He decidido desde entonces (la letra con sangre entra) quitarlo durante el invierno y colocar en su lugar un tapón que impida la entrada de agua. La operación es sencilla y rápida, de apenas unos segundos. Por mucho que te descuides o andes torpe no te entrará más de 3 ó 4 litros de agua. Pero, sabes que el citado transductor está a buen recaudo de los bichejos y que cuando lo coloques en primavera estará limpio como una patena y que, en consecuencia, funcionará perfectamente sin daño alguno.
