Cita:
Originalmente publicado por konpai
Para abrigarte bien en la nieve, lo idóneo es llevar tres capas.
La más interna puede ser una simple camiseta de algodón que absorba el sudor y al tiempo transpire.
La segunda es la que te ha de proteger del frío al tiempo que también debe transpirar. Lo ideal es un forro polar del grosor que tú estimes conveniente según la temperatura que haya en pistas. En teoría, diciembre y enero son los meses más fríos. Con lo cual, te puedes encontrar un -10º en cualquier momento, salvo que haya inversión térmica, algo muy habitual cuando tenemos un anticiclón en la coronilla, como de hecho sucede ahora en la zona pirenaica. Entonces, la temperatura se situa por encima de cero, a pesar que más abajo te encuentres un menos cero.
La tercera capa o más externa tiene por función principal el aislamiento con respecto a las adversidades climatológicas. Si tiene grosor térmico te ayuda a guarecerte del frío, aunque para ello ya tienes la segunda capa. Es importante que también transpire para que evacúe el sudor que ha ido saliendo de las capas anteriores. Para ello, el material ideal es el goretex pues permite la transpiración al tiempo que impide la penetración de gotas (nieve que te cae encima y se queda en la chaqueta y que con tu calor se transforma en agua).
Entonces la duda es si tu chaqueta nautica transpira o no. En caso afirmativo, es perfectamente válida pues si es delgada, te abrigas más por dentro y listo. En caso que sea impermeable del todo y no transpire, no es lo adecuado, pues el sudor que tu generes se te quedará dentro y al final acabarás empapado.
Con lo cual, si te quedas un rato quieto y te enfrías, puedes coger en el peor de los casos una buena pulmonía y... adios temporada 
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A esto me referia yo antes. Y no estoy nada de acuerdo salvo en que la chaqueta o forro transpiren si esquias a partir de marzo (antes da igual).
Yo, que llevo esquiando mas de 1000 euros encima en capas y goretex de 3 capas y lo que quieras, te aseguro que cuando me pongo el tipico anorak forrado de hace 10 años sin gore ni capas ni nada, voy igual de bien e igual de calentito, sino más.
Y para el frío, nada como una buena camiseta de lana sobre la piel.
Total, que sin desmerecer la importancia de las capas y de lo técnico, la mayoría ni subimos el Everest ni cruzamos el Atlántico cada semana, así que no hace falta gastarse más dinero del que en realidad queramos. Y ya digo que "consejos vendo que para mí no tengo".
Un saludo por capas
