Respuesta: Inflar el barco y no hundirse.
No es nada descabellado lo de abarloar los barcos, hace unos años llego hasta Vigo un pesquero de madera que había tocado con unas piedras por fuera de la ria, venia abarloado a otros dos pesqueros de similar tamaño.
Y si fue el timón siempre se puede sobrecargar la proa para que el agujero quede fuera del agua y entonces tratar de taponarlo y posteriormente remolcarlo. Pero como dice ironia igual haba por medio un buen seguro y siempre es mejor un barco nuevo.
Hace ya unos años sobre el 97/98 efectúe una reparación en un velero con matricula de la Coruña, que tenia un sistema de de flotadores colocado debajo de los bancos del salón. Estos al hincharse ocupaban todo el espacio del salón impidiendo que el barco se hundiera, creo recordar que el sistema haba salido en alguna revista náutica también.
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