La verdad es que es duro cuando te pasan esas circunstancias. Un hermano,
un padre, el hermano de tu esposa.... todo parece ponerse muy cuesta arriba.
Cuesta sacar adelante los proyectos e ilusiones, por los que has estado trabajando
año tras año, a lo largo de tu vida. Todo parece perder un poco de sentido.
Pero hay que sobreponerse y pensar que los que te rodean (hijos, nietos,
hermanos, sobrinos, amigos...) merecen lo mejor y que uno debe estar ahí,
en plena forma, para poder ofrecérselo.
Un abrazo muy fuerte.
