Hola, Polen:
Hasta que no nos toca de cerca, parece que ese tipo de cosas no le damos la suficiente atención...es como si ocurrieran lejos y te acostumbras a oirlas, pero por la lejanía ,no te afecta. Luego, con la madurez y por ciclos lógicos de la vida, se nos empiezan a acercar más y cada día, este tipo de noticias las oimos más cerca.
La experiencia que tengo con esta constante sucesión de malas noticias es que te hacen valorar más la vida; te hacen más reflexivo y aprendes a no apurarte por pequeños problemas. Aprendes a priorizar lo más grave y a no agobiarte por todo. Adquieres un poco de temple y te haces no más insensible, pero sí más fuerte a la hora de afrontar problemas y malas noticias.
Problema gordo, la muerte...de lo demás, antes o después, se sale...
Así que...respira!!cuenta hasta diez...y a seguir. La vida es corta y hay que aprovecharla....y compartida con quien nos quiere y queremos, más...





Un saludito..