El insomnio hay que saber vencerlo. Es lógico que lo cause aquello que puede tener solución y que, además, está en parte en nuestra mano. Pero la muerte es algo absolutamente cierto y, contra ella, nada podemos hacer. Todos y cada uno de nosotros pasaremos por ahí.
Sufrimos por la muerte de alguien a quien queremos, pero hay que comprender que, el que se ha ido, ya es feliz. Y... ¿Qué mejor podemos desear que la felicidad suprema?.
Descansa y piensa en eso. Que tu sensación de pérdida no te quite esa parte esencial de TU vida que es el descanso. El dolor por la muerte de un ser querido es egoísta. Seamos generosos.
Recuerda los ratos pasados con esas personas que, hoy, ya no están contigo. Disfruta de los que aún están. Y... Duerme
Te lo dice un enamorado de la vida. Ya me conoces.