Todo el mundo ha dicho de todo, y ya no tengo nada más que añadir salvo contestar a la acertada pregunta de si ¿Vale la pena comprar un amarre?.
Por la tranquilidad de saber que puedes amarrar el barco. Sólo por eso. Lo que compramos es el derecho de poder amarrar el barco, y que nadie puede echarnos de allí.
He vivido sinsabores de amigos que estaban de alquiler, y el propietario quiso el amarre. O de imposibilidad de amarrar en Andalucía, sencillamente porque no hay amarres disponibles.
Sí, vale la pena comprar ese derecho. Y no responde a la lógica de los números, porque sólo lo hace a la lógica de nuestro sentimiento de tranquilidad. Esté donde esté navegando, puedo tardar más o menos tiempo, horas, días, semanas, pero puedo ir a atracar en mi amarre, en mi puerto base.
