Cita:
Originalmente publicado por kiqu
HOLAAAAA des de mi punto de vista , los que te animan , y dicen que es cojonudo , irse a la mar niños y volver hombres , y demás animadores ,
si hubiéramos leído una noticia trágica relacionada con este intento de salida fallido ,
ellos mismos hubieran echo añicos al patrón de dicha embarcación inconsciente con dos críos etc etc ,
yo creo personalmente , que antes de salir se pueden prever todas estas cosas que te han pasado , y no poner en peligro a otras personas , después nos quejaremos de que nuestros hijos mujeres o hermanos han quedado escarmentados , perooo a algunos razones no les faltaría
salut  kiqu
|
Sin ánimo de polemizar, comprendo lo que dices, pero te diré que yo jamás he criticado a nadie por un error, otra cosa es salir a lo loco como en ocasiones hemos visto, y creo que no es el caso. Estamos ante un patrón que en cuanto vio que la cosa estaba chunga optó por dar la vuelta, esperó al mejor momento, lo hizo, volvió a puerto y no pasó nada.
Yo mismo he contado alguna vez cosas que me han pasado y que, cuando las analizo, veo que eran un cúmulo de errores y también de mala suerte. Por ejemplo, cuando tuve que llamar a Salvamento Marítimo porque en cinco minutos me quedé sin motor y sin vela mayor con más de 30 nudos de viento (alguna racha de más de 40), un oleaje simpático (se montó un mar de viento con olas de 2 metros, pero afortunadamente también venía por la aleta y eran olas bastante largas, por lo que no era incómodo ni especialmente mojado) y con un tripulante mareado y de un colorido ya tirando a verde.
¿Qué ocurrió? Pues que salimos de Puerto Pollensa hacia Palma, todo iba bien, un día perfecto, a pesar de una previsión de viento fuerte que cuando entrase lo haría de aleta.
El viento entró, y navegábamos a lo largo de la costa N de Mallorca con un viento a 120º por la aleta de estribor, mayor entera y solent, íbamos a toda pastilla con puntas de 12 Kn según el GPS ... pero un tripulante se mareó y estando cerca de Sóller decidimos entrar allí.
Y empezó el festival ... al arriar la mayor se enganchó en una de las burdas y se hizo una raja de más de un metro. Y al arrancar el motor, al cabo de un minuto se puso a pitar como un desesperado ... exceso de temperatura ... vaya por Dios. No pasa nada, izamos el solent para estabilizar (la mayor ya no era utilizable a menos que quisiésemos destrozarl del todo) y nos disponemos a cambiar el rodete de la bomba de agua. Voy a la mesa de cartas, y veo la caja del rodete de repuesto que yo sabía que estaba allí (el barco no era mío, sino de mi hermano), la abro y ... SORPRESA ... hay otro rodete de repuesto ... pero está destrozado, así que no podemos sustituirlo. (más tarde lo comenté con mi hermano y me dijo que había comprado uno nuevo pero no se había acordado de llevarlo a bordo, cosas que pasan).
Bueno, pues recurrimo a "método Mc. Giver" ... algo sencillo, simplemente cogimos un trozo de manguera, lo conectamos al grifo del baño y lo enchufamos al motor, la idea (llevábamos unos 100 l de agua a bordo) era tan sencilla como abrir el grifo, poner en marcha el motor, entrar y luego ir a comprar un rodete (y de paso hubiésemos desalado el circuito de agua salada si no totalmente, al menos en parte).
Pues tampoco funcionó porque la mala suerte (el amigo Murphy estaba en horario intensivo ese día) quiso que una de las palas que se habían roto quedase atascada en un tubo y obstruyese el acceso de agua al motor.
Intentamos entrar ciñendo en Port de Sóller, pero sin mayor lo que conseguimos fue hacer unos preciosos bordos paralelos a la entrada de la bahía de Sóller sin poder acercarnos un metro. En Sóller ocurre algo muy curioso y es que normalmente da igual de donde sople el viento, cuando estás frente a la entrada de la bahía lo tienes casi siempre de proa debido a la configuración geográfica de la zona.
Al poco rato, vimos pasar un velero a unos 500 m de nosotros, iba a motor hacia la entrada del puerto, así que le hicimos señas e incluso disparamos dos bengalas ... pero o no nos vio o pensó que estábamos de cachondeo.
Así que acabamos llamando al 112 (en esa zona si llamas por el 16 en Palma no se enteran) y, por el motivo que sea, posiblemente porque era en invierno, no contestaban ni el puerto público ni la marina de Sóller por el 8 y el 9 respectivamente. Al final vino a buscarnos una semirrígida de Cruz Roja que nos remolcó hasta el puerto de Ports IB, amarramos y listo.
Localizamos un mecánico, se reparó la avería y optamos por no seguir, puesto que las condiciones meteorológicas habían empeorado.
Si no hubiésemos tenido el tripu mareado, seguramente hubiésemos seguido hacia Andratx, donde es más fácil entrar y es mucho más fácil arriar las velas porque una vez dentro estás mucho más protegido ... y fin de la historia.
Fue un error salir con ese parte meteorológico? No creo, puesto que a la vez que nosotros salíamos de Pollensa se estaba disputando la vuelta a Mallorca sin escalas, y los barcos que habían pasado el Cabo de Formentor hacia Palma cuando entró la castaña llegaron a puerto sin problemas, los otros se encontraron el "fregao" de proa y optaron por abandonar y refugiarse en Alcudia o Pollensa, y nosotros salimos antes de que los primeros pasasen el cabo de Formentor.
Quizás mi error fue no comprobar que los recambios que había a bordo estaban en condiciones, o embarcar a alguien a quien no conocía (un amigo de uno de los que venían y que se apuntó en el último momento) sin preguntarle si había navegado en velero y si era propenso al mareo, o no atiborrar a todo el mundo de biodraminas, o decidir entrar en Sóller a pesar de que yo prefería seguir hasta Andratx donde yo sabía que sería más fácil entrar y nos hubiésemos plantado en tres o cuatro horas al ritmo que íbamos (algo que hice porque me daba apuro ver a ese chaval en semejante estado y porque el resto de la tripu me pidió que entrásemos). El hecho es que, error o no, acabamos emitiendo un pan pan, con la mayor rota, un tripu que juró no volver a subirse a un velero en su vida (tal vez esto sea lo que más me duele), pagando un pastón a un mecánico para que nos arreglase el desaguisado del motor en sábado por la tarde y con el barco parado una semana en Sóller en vez de en Palma donde queríamos hacerle un repaso completo antes de iniciar una regata de vuelta a Mallorca por etapas.
Por otra parte, discrepo con quien piense que debemos tener miedo al mar ... hay que respetarle, y mucho, siendo consciente de que sus bromas suelen ser pesadas y que el amigo Murphy siente una especial predilección por fastidiar a los que tenemos la descabellada idea de salir al mar por deporte o para pasar el rato. El miedo te paraliza, te impide percibir la realidad de las cosas, el respeto te sirve para analizar las situaciones y para buscar soluciones cuando te encuentras en un lío ... yo no puedo decir que nunca me haya asustado en un barco, sería mentira, pero afortunadamente nunca me he encontrado tan asustado como para no pensar en cómo salir del embrollo, otra cosa es que una vez pasado el lío no haya sentido miedo al pensar en lo que podría haber pasado. Sin embargo, navegar me gusta tanto que siempre hace que se me olvide el miedo que haya podido pasar, pero no lo que he aprendido en cada susto.
Y, desde luego, como ha dicho ya alguien, es preferible estar en tierra deseando estar en el mar que en el mar deseando estar en tierra ... aparte de que la mejor tormenta para un marino es la que se pasa en la barra del bar del puerto comentando la jugada



salud!!!