Al hilo de tu intervención, veo algo que como decía un cofrade anteriormente me esta empezandoa preocupar. Creo que se esta empezando a prejuzgar demasiado las aventuras de nuestros cofrades. Se dan demasiados juicios sumarísimos. He leido el hijo y no me queda mas que decir, que me ha dado una pena de la leche el pobre cofrade, que se ha pasado un buen rato para escribirnos una historia y contar su experiencia, y se le acaba poniendo a bajar de un burro. A este paso, sólo se van a contar "grandes Historias marítimas, y heroicidades varias", y siempre y cuando no se ponga nada en peligro, porque sino.... ya somos unos inconscientes.
Pues bueno, agradecerte este hilo, y ánimo, que el que no reconozca que ha tenido algún susto, es porque es navegante de salón.

A capar se aprende capando.

PD.: Si en el cantábrico con dos metros de ola de fondo nos tenemos que quedar en casa, tenemos que vender todos los barcos.