Creo que ya lo conté, pero es que cada vez que lo cuento me parto.
-¡¡¡Manolo, Manolo!!!, oye, que me he enterado que tu hijo es maricón.
-¿Mi hijo maricón?... ¿maricón mi hijo?... . ¡Mi hijo que va a ser maricón... ... ... el que es maricón es el novio que se ha echado.

