saludos

experiencia parecida,pero con mi hijo mayor. De pequeños navegaban, bueno no les quedaba más remedio que venir con los papis, disfrutaban nadando, buceando etc pero eso de navegar, la cabulleria y las velas pues como que se las traian al pairo. Este verano llegó nuestro cuarto barco, un poquillo menor de eslora que el segundo anterior, y.... milagro mi hijo alcanzó la iluminación, el satori(que diria el zen), abrazó la fé verdadera, si..... descubrió la vela. Sabeis lo que me dijo..........papá esta es la mejor inversión que se puede hacer. Se me caian las lagrimas. Es mi ídolo.
