Hay que reconocer que los filipinos que les rescataron hicieron bien su trabajo. Digo esto porque hay un desconocimiento general por la pericia de unos navegantes asiáticos que a mi juicio son de lo mejor que hay. No obstante los europeos solo vemos lo que nos interesa.
Se habla de un mercante como si en el no fuera nadie mas que hierro, quizás si que eran de hierro esas manos que los sacaron del agua...
Un brindis por los marinos filipinos!!



